En verdad?
Aunque la mayoría de las veces uno escribe para uno mismo. El que te lean ya es ganancia.
Sinceramente dudo mucho que alguien lo haga. No hay comentarios como los blog famosos de blogylana, los de las historietitas, o el del vatillo que transforma tu tweet en un dibujo gráfico animado para la posteridad.
¿Servirá de algo lo que digo si alguien lee?
O, ¿Me servirá de algo el hecho de que me lean?
Quién sabe...
¿Qué vas a hacer? ¿A qué te quieres dedicar? Son las nuevas preguntas qué me hacen. Y si respondo que no sé, la respuesta es sorpresiva y puedo hasta ser una inadaptada, indecisa, sin metas ni objetivos fijos.
Y si es así, ¿qué?
Que no puede uno andar por la vida espontáneamente de vez en cuando?
A veces me siento mal conmigo misma porque no tengo metas profesionales. Estoy abierta a lo que venga. Y si me pongo metas profesionales sé que serán muy altas y si no las logró me frustraré. ¿qué prefiero? Tener mucha meta en la cabeza pero frustrada, o sin nada en especial pero con tranquilidad interior?
Como dirían los franceses, esto está de la merde.
La vida me va a dar un giro y no sé si estoy preparada para ello. Pero ni modo. Que venga lo que venga. Ya es hora.