viernes, 9 de abril de 2010


A veces te odio, Walt Disney.
Por crear un mundo de fantasía en el que, cuando entras, nadie quiere volver a salir.

A veces odio tu visión, tu pasión por ver al mundo feliz, tu entrega.
A veces odio el tesón para lograr lo que quisiste y dejar al mundo un legado que dudo que el calentamiento global pueda aniquilar.

Odio tu mercadotecnia maldita, que te envuelve, te enamora, te jode. Mientras que a tí y a tus próximas 20 generaciones, los hacen millonarios.

A veces odio el que no se te haya ocurrido haber preparado a las princesas para el mundo real. Sería bonito vivir en el castillo feliz para siempre no? con tu vestidito, tus súbditos, tus jardines, tu caballito y tu príncipe.
O no haberle dicho a Donald que no todo en esta vida es sólo jugar y jugar sin descanso.

A veces odio el juego que haces con nuestras mentes para que olvidemos el mundo real; el mundo verdadero, el mundo en donde sí vives, y sí se sufre, y sí cuesta.

Aunque las veces que no te odio, me encantas.

Attitude

Encontré esto:

Imposible atravesar la vida....

Sin que un trabajo salga mal hecho...
sin que una amistad cause decepción...
sin padecer algún quebranto de salud...
sin que un amor nos abandone...
sin que nadie de la familia fallezca...
sin equivocarse en un negocio....
Uno crece cuando acepta la realidad y tiene aplomo para vivirla...
cuando aceptas tus pruebas... y tienes la voluntad de trabajar para cambiar...