
Antes solía empezar el año con mucho positivismo, buena vibra, yara yara. Eso todavía existe, pero ahora se fue al fondo porque, terminé el año haciendo muchos corajes y nada contenta con lo que soy y con lo que hago.
Cuando me pregutan cuáles son mis resoluciones para año nuevo, pienso y veo que no tengo.
El año pasado Srsh y yo nos hicimos el propósito de limpiar la bodega aurrerá, y no estamos ni cerca de cumplirlo. (El famosisimo y odiado hay que). El hacer ejercicio, dieta y dejar un mal hábito siempre están en la lista, pero desde que tengo lista, no los cumplo.
Mi vida rosa ha tenido colores grisáceos desde que mi papá no está y a veces, es dífícil para mí ver la vida de colores. Antes todo era color. Ahora es color mezclado con gris. Trataré de que los colores vuelvan.
Mejor voy a esperar a que el año me traiga sorpresas, emociones y las tristezas y corajes aunados, que nunca faltan.
Si no, va a seguir siendo pan con lo mismo, como la foto de aquí abajo jijijiji.

Lo que sí quiero hacer es, crear un fondo de emergencia, eliminar el ratonerismo en casa y tirar lo que ya no sirve sin sentimientos de por medio y ser más ordenada.
Ojalá.