miércoles, 6 de enero de 2010

2010


Antes solía empezar el año con mucho positivismo, buena vibra, yara yara. Eso todavía existe, pero ahora se fue al fondo porque, terminé el año haciendo muchos corajes y nada contenta con lo que soy y con lo que hago.
Cuando me pregutan cuáles son mis resoluciones para año nuevo, pienso y veo que no tengo.
El año pasado Srsh y yo nos hicimos el propósito de limpiar la bodega aurrerá, y no estamos ni cerca de cumplirlo. (El famosisimo y odiado hay que). El hacer ejercicio, dieta y dejar un mal hábito siempre están en la lista, pero desde que tengo lista, no los cumplo.

Mi vida rosa ha tenido colores grisáceos desde que mi papá no está y a veces, es dífícil para mí ver la vida de colores. Antes todo era color. Ahora es color mezclado con gris. Trataré de que los colores vuelvan.

Mejor voy a esperar a que el año me traiga sorpresas, emociones y las tristezas y corajes aunados, que nunca faltan.
Si no, va a seguir siendo pan con lo mismo, como la foto de aquí abajo jijijiji.



Lo que sí quiero hacer es, crear un fondo de emergencia, eliminar el ratonerismo en casa y tirar lo que ya no sirve sin sentimientos de por medio y ser más ordenada.
Ojalá.